Con una carrera marcada por la autenticidad, la fiesta y el amor a sus raíces, Sergio Galleguillo se convirtió en uno de los referentes más destacados del folclore argentino contemporáneo. Nacido en La Rioja, es cantor, compositor y domina instrumentos como el charango, el siku y la quena, cualidades que enriquecen su propuesta musical con una fuerte impronta andina y popular.
Sus primeros pasos en la música los dio en agrupaciones como Tiahuanaco y Arahuanco, pero su gran salto llegó en 1997 con la creación de Sergio Galleguillo y Los Amigos, una banda que lo acompañó durante una etapa clave de su carrera. El debut discográfico llegó al año siguiente con “Agitando Pañuelos” (1998), y ese mismo verano actuaron en la peña de Los Nocheros en Cosquín, lo que les abrió las puertas del escenario mayor en la Plaza Próspero Molina.
A partir de allí, comenzó un recorrido imparable con discos como “Del Tiempo I’ Mama” (1999), “Como Esperando la Vida” (2001), producido por Kike y Mario Teruel, y “Amor Prohibido” (2003). Tras varios álbumes y presentaciones por todo el país, el grupo se despidió con “Grito Chayero” en 2006, cerrando una etapa que marcó a fuego el cancionero popular.
En 2007 Galleguillo fue invitado por Los Tekis a participar de su disco “Mamapacha”, y desde entonces inició su carrera como solista, consolidando su figura en los principales festivales del país. Su primer trabajo en solitario fue “Febrero” (2009), seguido del CD+DVD “15 Años en Vivo” (2011), y más tarde “De Noche y Albahaca” (2013), un material que profundiza su conexión con el carnaval riojano.
Con el correr de los años, Sergio Galleguillo no solo se ganó el respeto del ambiente folclórico, sino también el cariño del público. Su nombre es sinónimo de fiesta, harina, albahaca y emoción. Es uno de los artistas más convocantes de los veranos argentinos y un símbolo de la chaya como celebración identitaria.
Más allá del escenario, su legado se construye con coherencia, trabajo constante y una defensa férrea de la cultura popular. En cada show, Galleguillo reafirma su lugar como uno de los grandes embajadores musicales del norte argentino.