Con localidades agotadas, los santafesinos fueron los protagonistas de una noche que paseó por todos los ritmos, desde el folklore hasta el tango y la cumbia de la mano de La Callejera, Tango Corrupto, Los Palmeras y Soledad.
La octava luna comenzó con la interpretación en vivo del “Himno a Cosquín” por parte de La Callejera, que incorporó por primera vez voces femeninas en este himno tan tradicional, que fue acompañado como todas las noches por el ballet oficial, en este caso con el cuadro “Beti”, en homenaje a Argentina Betinotti, maestra y bailarina coscoína.
La Callejera hizo además durante su presentación un homenaje a Coco Gómez con “Del monte tu voz”, para continuar con “Hermano de coplas”, el tema que grabaran con Los Rojas.
Presentaron al poeta chaqueño Gastón Bordón que los acompañó en el escenario junto a una pareja de bailarines para hacer “Perfume de azahar”. Luego de la chamarrita “Entrerriana y federal”, que puso a cantar a todos, los tutores y custodios del Poncho Coscoíno desde 2017 cerraron su noche con “Soy América”, acompañados por el ballet.
Luego fue el turno de los Destacados de la Peña Oficial Cosquín 2023, el Dúo Aruma. El talentoso grupo fue creciendo a lo largo de su actuación, y obteniendo cada vez una mayor respuesta del público, que los acompañó desde “La pena” y hasta “Entre a mi pago sin golpear”.
Desde Buenos Aires llegó Matías Morales, el ganador del Pre Cosquín en el rubro Solista vocal masculino por la sede San Martín, que se presentó ante un respetuoso público para cantar “La invitación”, “Horizonte de octubre” y “La de los angelitos”.
Tango Corrupto llegó con una propuesta diferente y divertida: temas del dominio popular como “Fiesta”, “Beso a beso”, “Lo mejor del amor” “Livin’ la vida loca” y “La felicidad”, pero en un formato de tango que sorprendió a toda la concurrencia.
El Dúo Acuario llegó desde Kawamata, Japón, donde cada octubre se celebra el festival de Cosquín, en el que un jurado elige artistas japoneses interpretando folklore argentino. Los ganadores vienen desde su país natal a presentarse en la plaza Próspero Molina.
Yoel Hernández vino desde su Chubut natal para emocionar a todos con temas como “Banderita de mi escuela”, “Thiagón” (que escribió como regalo para su hijo por nacer en la pandemia) y “Mi lugar”, con el que homenajeó a sus abuelos.
Los ganadores del Pre Cosquín en el rubro Conjunto instrumental por la sede Santa Teresita, La Gómez Re, se lucieron ante un público que disfrutó atento a cada nota.
También ganadora del Pre Cosquín, pero en este caso en el rubro de Solista vocal femenina, Valeria Facelli, de Santiago del Estero, deslumbró a todos con su potente voz al entonar “Ashpa Sumaj”, “Cautivo en tu piel” y “Pucha cómo es la gente”.
Coroico, que años anteriores había sido invitado por la delegación de Jujuy y por Los Tekis y este año tuvo su propio espacio en la grilla, trajo toda la alegría del carnaval con “Hasta el amanecer”, “Coctaca”, “Viernes de soltero” y los bailarines representando la bajada de los diablos de la quebrada.
Los Palmeras hicieron estallar una plaza totalmente colmada desde el momento mismo de su salida al escenario. Ante un público que no se sentó ni un minuto, desplegaron un repertorio lleno de éxitos como “La cola”, “Perra”, “Qué quiere la Chola”, “Aprenderás a llorar”, “El embrujo”, “Olvídala”, “Bombón asesino” y también reversionaron temas del rock argentino como “La bestia pop” y “Como Alí”.
28 años después de aquel 1996 donde subió al escenario mayor por primera vez, Soledad renueva en cada presentación el amor y el vínculo eterno con su gente. Con un repertorio bien federal, la artista desplegó un abanico de ritmos y colores en sus canciones, desde “Los paisajes”, “Bañado Norte” y “Zambita del musiquero”, “De Simoca”, “A don Ata”, pasando por sus clásicos “Adonde vayas” (que sus fans acompañaron con carteles donde se leía “Este camino no tiene final”, “El bahiano”, “El tren del cielo” y hasta “Se me ha perdido un corazón”, “La suavecita” y “El embrujo”.
No perdió ninguna oportunidad para demostrar su cariño y agradecimiento al público, saludando, dando la mano y hasta hizo subir al escenario a Candelaria, una nena que quería cantar con ella y que interpretó “Zamba del cantor enamorado”, llevándose la ovación de todos.
Artista más que completa, Soledad hizo un show de más de 2hs, donde pasó de la chacarera y la zamba a la cumbia, ejecutando todos los ritmos con total precisión, y logrando movilizar el público con cada interpretación.
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